MINITRANSAT 2017

¡Trofeo Marie Agnes Peron finiquitado! Al final el resultado ha estado muy bien: ¡5º en protos.!

La preparación del barco para la regata estuvo bien, mucho trabajo para dejar El Bicho II a punto, todas las cosas de seguridad en orden, un poco de estrés por ser la primera después del naufragio de El Bicho I pero supongo que era lo normal.

Salimos al agua, poco viento del oeste, unos 10 nuditos. Para empezar el GPS no funcionaba bien, se quedaba sin cobertura, y el piloto también estaba dando guerra; eso justo antes de la salida.

Dan tiempo y arriba ese genova para darle velocidad al barco. Salida descarada por izquierda; El Bicho II salió más o menos por el centro y en cuanto se pudo, virada y ceñida a derechas con viento limpio. Empezó a rolar a derechas en plan constante, como en la bahía de Cádiz, y empezó a favorecer. Cuando viré de nuevo, estaba en el grupo de cabeza, después roles por el centro y bla bla bla…

El primer paso importante era la punta de Raz: corrientes, pedruscos, de noche y sin GPS. Iba primero y miraba a los de atrás para ver bien hacia dónde tirar; poquito viento, súper táctico, movimientos suaves, flota controlada, etc., salvo una pega. Esto no es una regata de vela ligera en la que te vas a puerto pronto y descansas. ¡Aún quedaban 180 millas por delante y no había dormido nada!.

La noche en cabeza con código 0, me eché un ratito en la proa apoyado en el genova que tenía arriado, pero no dormí; me dedicaba a mirar las luces verdes y rojas de popa y a controlarlas…

A las 06.00, amanecido ya, subí tarde el spy. Empezó a subir el viento, me alcanzaron unos cuantos; no pasa nada, esto es largo aun. Se metió fumeke gordo, el barco volaba, grieta en el cañil de estribor del timón; voy como un tiro pero me da miedo romper y quedarme tirado por ahí.

Con piloto automático y barco más tranquilo, entré en la cabina porque me orinaba y de repente el barco empezó a acelerar. Pensé que el piloto automático podría con el barco y seguí en lo mío. Nada de eso, ¡el barco volcó! ¡En la cabina, cubito en la mano, intenté tirarlo por la borda pero me cayó encima y por todo el barco! ¡Joder! El barco volcado, salí fuera, escorando más, y ya por fin solté la escota, adricé y arrié el spy. ¡Se estaba poniendo durito!

Estaba llegando a la mitad del recorrido, en donde hay que rodear la isla de Groix, y ya me estaba desconcentrando con lo del timón y el vuelco.

Lo siguiente fue gordo; icé de nuevo el spy pero no me daba para llegar a una boya, tenía la isla a sotavento, así que venga abajo el spy, abro el stoper pero ¡no baja! La isla cerca, me entra el miedo de montarme encima de la isla, traslucho a lo salvaje, se engancha la escota de mayor en el código 0 que tenía en cubierta y ¡al agua! ¡Joder!. No puedo recogerlo y como voy rápido derivando hacia la isla, decido orzar y pasarla con el spy flameando y quitarme ese peligro gordo. Una vez pasada la isla voy a proa y trato de bajar el spy pero no hay manera. Me pongo el arnés para subir al palo a cortar la driza. Al empezar a trepar, me viene el flash de si he abierto el stoper correcto… ¡¡No puede ser!! ¡¡Abrí el de babor y lo subí con el de estribor!! ¡¡Menuda cagada de novato!!! Ya se nota que ando cansado y me estoy quedando tonto…total, bajo ese spy pero el código 0 a ver quién lo encuentra ahora, con la resaca, medio hundido… ¡¡su p… m…!! ¡¡Torpe!!

Rodeé la isla de las narices, y ahora vuelta a puerto: 100 millas por delante y 20 nuditos de morros, ¡¡que guay!! Barco lavadora, empiezo a quitar trapo y aflojar el ritmo un poco. ¡¡Tengo que dormir algo!! A las dos horas, el piloto automático me dice que no quiere seguir, ¡yuju!

Como la vuelta es de ceñida, más o menos se puede trimar el barco para que navegara solo, sin piloto, con lo que pude dormir un poquito y también comer algo frio. Total, llegó la noche, iba muy lento aunque avanzando, pero muy cansado. Ya veía cosas raras, oía voces, lo que no era bueno… Nochecita infernal.

Amaneció y bajó algo el viento, saqué más vela y a darle de nuevo camino al barco, aunque ya no estaba al 100% en la regata. Quería llegar y acabarla.

Tomé una boya, siguiente rumbo con spy, bajó mucho el viento y pude cocinar algo pues no había comido nada caliente desde que salí. Todo esto haciendo juegos malabares con el hornillo pues, sin piloto automático, tenía que llevar el timón a mano para que el barco no se fuera de rumbo.

Esa noche, la última, navegación renegando de frio, hambre, sueño y miedo de partir algo, pero todo eso se olvida después de llegar a tierra.

Bueno, terminé por fin la regata siendo 5º en protos, 26º en la general, de un total de 51 regatistas entre Protos y Serie.

El recibimiento fue grande, la gente contenta, buen plato de comida, cerveza, me enseñaron el tracking que había seguido y vi que estuve en cabeza un tercio de la regata; a partir de la mitad empecé a cometer errores pero la gente aquí contenta. Primera regata y asustando al personal… jejeje.

Ahora con ganas de la siguiente que es la Mini Fastnet, a partir del día 19 de junio, con Pilar Pasanau. Pero ésta semana toca reparar y poner a punto a El Bicho II para la siguiente batalla.

Gracias por el seguimiento, gracias Puerto Sherry, gracias Náutico de Valencia, gracias familia y amigos, gracias a tanta tanta gente, y gracias océano por haber enseñado un poco los dientes pero solo lo suficiente como para aprender y llegar bien a puerto. ¡¡¡¡La próxima más y mejor!!!!

¡¡¡¡Besos a todos!!!!